Poco público, poca afición,...no se bien si por el frío, el puente o porque era tan claro el resultado, que prefirieron quedarse en casa "al calor del brasero".
Ese ambiente se trasladó al equipo: el cuerpo médico decidió que la capitana (que acarreaba lesión del partido anterior) podría jugar pero no forzaría, sólo saltaría al campo en caso de necesidad (cosa que no sucedió y vió todo el partido desde el banquillo) y que el resto del equipo apoyaría a la delantera.
¿El rival? Eso nos seguimos preguntando hoy, dos días después del partido. Mirando la clasificación, podíamos hacernos a la idea del partido que nos esperaba aunque en el futbol nada está escrito y como suele decirse no hay rival fácil. Pero las espectativas para unas, o temores para otras, se cumplieron. El rival no fue rival. Nuestra delantera no tardó mucho en encontrar hueco en la defensa, y traspasar una y otra vez la portería contraría.
Del contrarío destacar su delantera: un jugador ágil, rápido, que ve como su equipo no le acompaña, y que se plantea abandonar sus filas. El ojeador del equipo, está manos a la obra.
Al final y a pesar de conseguir los 3 puntos, todos terminamos pidiendo la hora...
Otro tema a tratar es la próxima jornada: el mister se enfrenta a un gran problema. Los compromisos oficiales, dejan mermado al equipo; así el cuerpo técnico no descarta la posibilidad de convocar a jugadores de otras categorías para cubrir bajas, alguien para el ataque. Pero de momento, por delante tenemos una semana larga de duros entrenamientos.
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