Como podría definirse: no encontrar el lugar en el terreno de juego, malinterpretar el sistema de juego del rival,...o gran caraja. ¡Eso, gran caraja!
El novedoso sistema de juego del equipo no dió los resultados esperados. Nuestra exdelantera , se adaptó sin problemas a su posición de central. Frenó a los delanteros rivales, sin necesidad de incurrir en grandes faltas, pero pedir ese control durante todo el partido...era mucho, y antes del final del partido ya habíamos perdido nuestra defensa.
Pero para falta, falta...la de nuestra capitana, que entró con todo en una falta durísima que la costó una tarjeta amarilla. Después de eso, y ante el temor de volver a incurrir en falta y ver la roja, intentó pasar lo mas desapercibida el resto del partido. Y tanta inactividad en el centro del campo nos costó el único gol del partido.
En tareas de ataque, perdimos efectividad. No contábamos con una delantera bien definida, y eso unido a las ganas por remontar el partido, hizo que perdiéramos grandes oportunidades. Nuestra fisio en labores ofensivas, contó con la ocasión mas clara, pero la falta de costumbre hizo que se entretuviera muchiiisimo con el balón, y al final....NADA.
Y mientras tanto, la mister desesperada: ¡Que fácil es ver el partido desde fuera del campo! Ella si supo interpretar el sistema rival, pero el equipo no la entendió.
Ahora el parón liguero. Tiempo para poner las cosas en orden y probar las nuevas combinaciones. Y a esperar que el próximo año sea tan bueno en resultados como este, sin contar este último por supuesto. Hasta el regreso de liga, solo me queda desearos ¡FELIZ AÑO!
